SISTEMAS DE CULTIVO, USOS Y APROVECHAMIENTO.
Usos y aprovechamientos agrarios.
El espacio agrario son las áreas geográficas acondicionadas por el hombre para la producción agraria, ganadera o forestal. Se confunde, esta noción, con la de espacio rural; la primera alude a un espacio y unas actividades netamente agrarias, la segunda a un ámbito (el campo) en el que se desarrollan actividades relacionadas con la industria, el ocio, la residencia o el turismo rural. En definitiva, dos términos que derivan de los antiguos vocablos latinos ager y rus. El espacio agrario refleja los caracteres del medio físico y el sentido de la actuación humana, que se concretan en paisajes agrarios, muy diversos por su carácter peninsular e insular y sus influencias atlánticas y mediterráneas y de la ocupación humana del territorio. La superficie agraria española es de 50,5 millones de hectáreas distribuidas en:
 La superficie de cultivo ocupa 17,5 millones de hectáreas, el 35% de la superficie geográfica. Supone un porcentaje medio en relación con Europa y en los últimos treinta años ha retrocedido.
 Los prados y pastizales ocupan siete millones de hectáreas. Tienen una fuerte relación con el clima, que favorece o no el desarrollo de la pradera. Proporciona alimento para la ganadería.
 Los terrenos forestales se corresponden con los terrenos de montaña y las tierras sin posibilidades para la agricultura. Supone la tercera parte de la geografía peninsular. Presenta mucha variedad por nuestra diversidad
biogeográfica. Se aprovechan para uso maderero y cinegético y es el soporte de la red de espacios naturales protegidos.
Existen diferencias regionales, pues las tierras de cultivo tienen altos valores en Andalucía, Castilla-La Mancha o Murcia; Asturias y Cantabria se distinguen por sus prados y Extremadura, por sus pastizales. Los terrenos forestales abundan en las comunidades atlántico-cantábricas, Cataluña y Comunidad valenciana. Existe una relación intensa entre los mapas de cultivo y aprovechamiento con los componentes del medio geográfico, especialmente clima y relieve.

SISTEMAS DE CULTIVOS
Entre los cultivos españoles hay que diferenciar dos grandes sistemas que tienen distintas características en cuanto a las plantas cultivadas, la intensidad del cultivo, los utillajes agrícolas, la estructura agraria, etc…Son el sistema de cultivo de secano y de regadío. El contraste entre ambos es muy acusado en el paisaje rural.
El secano: Son los cultivos que sólo disponen del agua de las precipitaciones o subterráneas para su desarrollo. Se dan cultivos de secano en la España húmeda, pues el aporte de precipitaciones es abundante. Las plantas más usuales en estas zonas son la patata, el maíz o los forrajes para el ganado.
Pero el verdadero secano se da en las zonas de climatología más seca. En estas áreas se cultiva el cereal (trigo, cebada, centeno) y va ligado siempre al barbecho, pues es necesario el descanso de la tierra para restituir la fertilidad. También se establece en estos cultivos una rotación bienal o trienal. Los cultivos principales en secano son, además del cereal, el olivar y las legumbres.

El regadío: Son los cultivos que disponen de agua de forma artificial, ya sea por antiguos sistemas como las huertas regadas por las acequias, o modernos sistemas de riego por aspersión, etc….Las huertas y las vegas han sido sectores de tradición de riego desde la época musulmana, por ejemplo en Levante o Andalucía donde incluso se utilizaba el agua subterránea mediante las norias. Las áreas de regadío no han parado de aumentar desde principios de siglo, para ello ha sido preciso la construcción de grandes embalses que también se usan para producción eléctrica. Los cultivos de regadío son fundamentalmente las hortalizas y las verduras pero también los cereales se plantan en regadío (el trigo, el maíz y sobre todo el arroz). Muchas plantas industriales son de regadío, la remolacha, el algodón, el tabaco y el girasol.

Sobre los grupos de aprovechamientos existe coincidencia entre:
 Espacios forestales y áreas de montaña. Se debe a que las montañas no son aptas para la agricultura, al abandono de los usos agrícolas tradicionales y a la repoblación forestal.
 Praderas y pastizales se extienden por zonas de montaña media, de topografía menos accidentada, y por las penillanuras del oeste peninsular. Es la Iberia silícea. Sobre ella se asienta la ganadería tradicional que aprovecha los pastos húmedos de las praderas atlánticas y los estacionales de la España interior, donde ha ido unido al régimen de dehesa.
 Las tierras cultivadas se encuentran en tres grandes conjuntos agrícolas: las cuencas interiores de la Meseta, las depresiones exteriores y el litoral mediterráneo. Las dos submesetas tienen un intenso uso agrario (cuenca del Duero en la Norte y área de La-Mancha en la Sur). La depresión del Ebro y Guadalquivir son de gran aptitud agrícola, siendo la tierra bética la que presenta mejores suelos y mayores porcentajes de superficie labrada. Las zonas del litoral mediterráneo se caracterizan por la intensidad del laboreo sobre una estrecha franja que presenta su mayor extensión en el golfo de Valencia.
En los espacios de aprovechamiento agrícola destacan las zonas de regadío, que son hoy los principales soportes económicos de la agricultura española. Junto a ellos, destacan los espacios ocupados por cultivos forzados (enarenados, bajo plásticos) y subtropicales, modelo de aprovechamiento de las potencialidades
que ofrece el clima y un claro exponente del dinamismo de la agricultura española. A continuación, vamos a profundizar en cada uno de los aprovechamientos nombrados anteriormente:
1. Los cultivos
En cuanto a los usos y aprovechamientos del suelo diremos que los cultivos han sido el fundamento de la actividad agraria y principal elemento de valoración de la tierra. Distinguimos entre los de la España atlántica y los de la España mediterránea y, dentro de éstos, entre los de secano y regadío. Los de más implantación son los conocidos como trilogía mediterránea que incluyen los cereales (trigo y cebada), el olivo y la vid, extraordinariamente adaptados a las condiciones ecológicas, económicas y sociales del espacio agrario bajo el clima mediterráneo. La geografía agrícola presenta hoy nuevos rasgos:
a) La reducción de la superficie labrada.
b) El incremento de la producción.
c) La ruptura del equilibrio tradicional entre los distintos cultivos.
Tipos de cultivos:
 Cereales. Son los cultivos más extendidos. Antes se dedicaban a alimentación humana; hoy, ocupando menos superficie, se ha triplicado la producción y se dedica también a alimentación ganadera. Entre ellos destacan el trigo y la cebada. El primero se dedicó a la panificación y tuvo su máximo apogeo en la sociedad rural y al amparo de una política proteccionista del periodo autárquico.
Fue perdiendo importancia hasta el presente, en que se siembra menos de la mitad de antaño, aunque la producción sea mayor, pues han aumentado los rendimientos por unidad de superficie.
 Cebada. Se ha extendido por las tierras que antes eran de trigo, por la demanda para fabricar piensos y cerveza. La avena ha recuperado superficie de cultivo en las dos últimas décadas. El centeno ha retrocedido mucho.
 Arroz El arroz, que requiere condiciones de temperatura y humedad, se ha extendido desde su enclave tradicional de la albufera valenciana, al delta del Ebro y marismas del Guadalquivir.
 Maíz. Se extiende en la España húmeda. Galicia tiene un tercio de la superficie de cultivo. En el resto de España varía de unas provincias a otras, dependiente siempre de su necesidad de humedad que lo confina a lugares que tienen regadío.
 Hortalizas. Han pasado de los enclaves de huerta a amplios espacios de cultivo.
 Frutales. Los frutales se han beneficiado de la expansión del regadío y del acceso de las frutas a los mercados europeos.
El grupo más destacado son los cítricos, con tradición valenciana pero que se han diversificado en las últimas décadas por la prolongación a las provincias litorales y occidentales de Andalucía.
 Olivar. Es cultivo emblemático del sur de España, ocupando dos millones y medio de ha, de las que 400 000 son regadíos. Originan paisajes inconfundibles y peculiares. Adquiere carácter de monocultivo en muchas comarcas donde es fundamento de su economía y su sociedad. En los años noventa y siguientes avanzó estimulado por las subvenciones comunitarias.
 Vid. El viñedo se concentra en La Mancha, con la mitad de la superficie cultivada. Se orienta a producir vino y en menor medida para uva de mesa. Retrocede al incorporarnos a la U.E. por la competencia con los europeos, más implantados internacionalmente.
 Cultivos industriales. Los cultivos industriales (girasol, remolacha, colza, algodón, tabaco,…) progresaron mucho en los sesenta por la reducción de los barbechos y las nuevas demandas de la sociedad. El más extendido es el girasol que alcanza sus mayores valores en Cuenca y Sevilla. La remolacha azucarera se concentra en la cuenca del Duero, en Cádiz y Sevilla. El algodón exige veranos cálidos, por lo que se concentra en Andalucía. El tabaco se cultiva en Cáceres y Granada.
 Cultivos forrajeros. Se dedican a alimento para ganado. Se extiende por zonas de clima húmedo. Más abundantes en provincias que disponen de agua en suficiencia.

2. La ganadería
En cuanto a la ganadería se refiere diremos que desde la Edad Media ha sido un elemento básico de la génesis de nuestros paisajes agrarios. En la actualidad tienen importancia numérica y económica sin precedentes, aunque su presencia sobre el terreno ha disminuido. La disminución de pastores, por el éxodo rural, ha hecho que las prácticas extensivas no permanezcan y se haya buscado una intensificación ganadera basada en mejoras genéticas, racionalización de prácticas pecuarias, mejoras alimenticias y sanitarias y estabulación. Se pierde la dimensión espacial que tuvo la ganadería y los vínculos con la agricultura, quedando como actividades independientes. Surgen los sistemas ganaderos actuales regidos por la necesidad de abastecer la demanda de productos animales. Se opta por un modelo ganadero de alta productividad, importando razas, estabulando a los animales, mejorándolos genéticamente,…que tiene ventajas pero adolece de inconvenientes como la dependencia de la importación de cereales para pienso, de su falta de adaptación ecológica y su desconexión con el mundo rural. El mapa ganadero actual es distinto, por tanto, al de hace unas décadas.
 El ganado bovino ha crecido mucho a partir de los años sesenta por la demanda de carne y leche de una sociedad cada vez más urbana.
 El ganado ovino creció hasta 1960, después retrocede por falta de pastores, caída del precio de la lana,…posteriormente crece debido a las subvenciones comunitarias. Se concentra en las penillanuras occidentales, submeseta meridional y vertientes de los Pirineos y Sistema Ibérico.
 El ganado caprino se ha recuperado en los últimos años por las subvenciones comunitarias, pero sólo existen unos tres millones de efectivos.
 El ganado porcino es el más numeroso. Fue un pilar de la producción cárnica del desarrollismo y hoy responde dos modelos ganaderos: semiextensivo, configurado sobre cruce de razas autóctonas y articulado en torno a la dehesa y otro estabulado, con dimensión de ganadería industrial.
 Las granjas de pollos y conejos, así como la apicultura han prosperado mucho, colocando a España en el caso de la miel en un lugar importante en el mundo.
 La cabaña equina ha disminuido perdiendo su presencia secular en el campo al ser desplazado por la tracción mecánica.

3. Los aprovechamientos forestales
Están relacionados con el uso y aprovechamiento del bosque. Su contribución a la Producción Final Agraria es modesta, con diferencias entre provincias, siendo las Comunidades Autónomas que más valor tienen Galicia y País Vasco, mientras que las que menos Madrid, Valencia, Murcia, Canarias. Actualmente, el aprovechamiento forestal presenta las siguientes características:
a) La superficie arbolada ha retrocedido por ampliación de superficie cultivada, por la desamortización en el siglo XIX y últimamente por incendios.
b) La superficie de monte se corresponde con montañas y nuestros bosques lo forman especies autóctonas y también repobladas.
c) Los aprovechamientos forestales giran en torno a especies arbóreas y especialmente coníferas y frondosas, propias de la España atlántica y de las que se obtiene la madera, (Galicia) pasta para papel, corcho (Cádiz y Cáceres), ámbitos de acomodación del alcornoque.
d) También se ha aprovechado del bosque las semillas y plantas, explotación de colmenas, caza, etc. Los usos derivados de los espacios protegidos y compatibles con el desarrollo sostenible y las nuevas consideraciones de montañas y bosques como bienes sociales de valor ambiental.

Los nuevos usos y funciones del espacio rural. Tras las transformaciones producidas en los años 60, actualmente el espacio agrario español ha tomado una orientación productiva, rompiendo los vínculos entre agricultura, ganadería y explotación forestal y dando lugar a una disociación muy grande entre el mundo rural y el urbano, y no olvidando, la influencia de las políticas comunitarias como factor de modernización del campo. Con frecuencia percibimos el espacio rural como opuesto a espacio urbano, al tiempo que lo asociamos a espacio agrario, es decir lugar donde se realizan actividades agrarias o ganaderas. Todos los cambios expuestos anteriormente han alterado el concepto y el uso del espacio rural apreciándose que la influencia que sobre él ejerce lo urbano, ha atenuado el contraste campo-ciudad al superponerse sobre un mismo espacio diversos usos del suelo como apreciamos en las áreas periurbanas.

Las mayores transformaciones del campo español se produjeron en los años 60 y 70 con la mecanización del campo y la ampliación del regadío. El éxodo rural supuso el despoblamiento de muchas zonas rurales. La generalización del uso de abonos y fertilizantes, la difusión de los cultivos industriales, y la mecanización tuvo como consecuencia un aumento de la productividad y menor necesidad de mano de obra. La mecanización fue un factor clave.

La ampliación del regadío modernizó la agricultura. A comienzos del siglo XX había en España 1.250.000 hectáreas de regadío, pero los gobiernos iniciaron una serie de planes de obras hidráulicas para su ampliación. Una buena parte de la red de embalses se construyó en la época de Franco. Hoy son 3.306.000 hectáreas regadas, casi el 20% de las tierras de cultivo. También la política comunitaria ha sido muy importante a la hora de modernizar el mundo rural pues ha apostado por las ayudas a los campesinos.

En la actualidad existen nuevos usos del espacio rural. Antes, el campo siempre había sido considerado un lugar productivo, agrícola, ganadero o forestal. Pero hoy tiene un valor de uso relacionado con los cambios sociales y la mejoras en la calidad de vida. Es lugar de segundas residencias, de almacenamiento industrial, de talleres, de servicios diversos, que no son los usos tradicionales pero que cubren necesidades de los pueblos cercanos.

Pero el mayor cambio ha venido potenciado por el turismo rural. Es una nueva concepción del turismo que consiste en integrarse en la naturaleza, disfrutar de ella y crear en el campo espacios de recreo para pescar, pasear, realizar o itinerarios naturales, observación de los animales, parques temáticos naturales, etc. El espacio rural se está convirtiendo en un espacio de gran valor económico, por ejemplo se desarrollan los alojamientos rurales, los paseos a caballo, el cicloturismo etc…

De esta forma se está haciendo frente a la decadencia que estaban sufriendo muchos pueblos por la falta de trabajo y la emigración.
La política europea apoya este tipo de soluciones para potenciar el mundo rural y dan subvenciones para la conservación del patrimonio natural. También apoyan empresas relacionadas con estas actividades.