Vegetación potencial
Vegetación potencial


MAPA DE VEGETACIÓN POTENCIAL

Se puede definir la vegetación potencial como la comunidad vegetal estable que existiría en un área dada como consecuencia de la sucesión vegetal progresiva si el hombre dejase de influir y alterar los ecosistemas naturales. En la práctica, se considera la vegetación potencial como sinónimo de clímax (comunidad vegetal que representa territorialmente la etapa de máximo biológico estable) e igual a la vegetación primitiva, aún no alterada por el hombre.

La vegetación evoluciona constantemente de forma natural para acomodarse a los sucesivos cambios ambientales. Sin embargo, en la actualidad es la actividad humana la principal causante de las transformaciones de la cubierta vegetal. Como consecuencia de ella la superficie ocupada por bosques se ha reducido de forma importante, y la mayor parte del territorio está hoy ocupado por una cubierta vegetal muy alterada o artificial (como es el caso de los cultivos o de las áreas urbanas). Por eso, es interesante conocer la "vegetación potencial", es decir, la que podría encontrarse en el supuesto de no haberse producido transformaciones artificiales en el medio.

Los factores que condicionan la vegetación son los siguientes:
1.1. El clima
Es el factor más importante. Las precipitaciones, las temperaturas y otros elementos climáticos van a condicionar la vegetación española y aunque (al igual que en otros aspectos) se establece un dicotomía entre el carácter atlántico y mediterráneo, triunfa este último, pues las 3/4 partes de la península tienen vegetación de dominio mediterráneo. Así, las condiciones de humedad o de temperatura establecen la existencia de diversos tipos de vegetación.
1.2. El relieve
El relieve es el segundo condicionante de la vegetación. Su influencia es doble, por un lado, la altitud y por otro la orientación. La altitud genera una estratificación vegetal en pisos, ya que a mayor altitud más precipitaciones y temperaturas más bajas. La exposición de las vertientes al sol también condicional el desigual desarrollo de la vegetación. Las laderas orientadas al sur (solanas) tienen unas temperaturas más altas, mientras que las orientadas al norte (umbría tienen más humedad).
La vegetación de cada montaña está condicionada por el lugar donde se encuentra, una estratificación general empezaría un piso basal de encinas, un piso montano de hayas y robles, un piso subalpino de pino negral y después prados y herbazal. Las montañas más altas estarían culminadas por un piso nival.
1.3. Los suelos
Los suelos también tienen una enorme influencia sobre la vegetación. La variedad de climas y rocas tiene su correspondencia en los distintos tipos de suelos, que son el elemento orgánico mineral que enlaza el roquedo con la vegetación y posibilita el crecimiento de unas plantas u otras. Los suelos silíceos son muy apropiados para el alcornoque, mientras que los calizos los son para la encina. También podemos dividir los suelos en ácidos y básicos.
1.4. La acción antrópica
La Edad Media nos ofrece la primera actuación masiva contra los bosques, bien como arma bélica o como roturaciones para la agricultura dentro del proceso de repoblación. En la edad moderna la destrucción de los bosques siguió un ritmo galopante extendiéndose los terrenos agrícolas a costa de las roturaciones de los bosques. El siglo XIX conoció la deforestación más intensa debido a la desamortización, pasando la mayoría de los bosques a manos privadas. El siglo XX se caracteriza por una política más conservacionista, teniendo el ICONA un gran papel. Como quiera que la repoblación se efectuó con especies no autóctonas, los logros han sido mediocres y los bosques han sido muy afectados por incendios y plagas. Sólo en los últimos años se está llevando a cabo una repoblación con criterios medioambientales que recogen las directrices de la UE que es partidaria de una disminución de las actividades agrícolas y aumento de las especies forestales autóctonas.

Tres regiones: eurosiberiana, mediterránea y macaronésica
Región Eurosiberiana: bosque de frondosas o caducifolio; especies secundarias: landas, prados.
Región Mediterránea: bosques perennifolios; especies secundarias: matorrales y estepas.
Región Macaronésica: bosque de laurisilva; reliquias y endemismos.

Y dos Formaciones vegetales características que se dan dentro de cualquiera de las tres regiones, pero poseen características muy especiales; las de ribera de los ríos, por su humedad y las de montaña por el gradiente térmico y el aumento de las precipitaciones según aumenta la altura.


En este mapa se representan, de forma simplificada, los principales tipos de bosques y formaciones vegetales potenciales del territorio español.
España es uno de los países más ricos de Europa desde el punto de vista de la diversidad vegetal, al repartirse su territorio en tres regiones biogeográficas distintas en las que, además, existen importantes diferencias climáticas asociadas al relieve.
En la región Eurosiberiana la cubierta forestal estuvo dominada por los bosques caducifolios, principalmente, de robles y hayas. En la mediterránea, por bosques perennifolios donde predominaba la encina y, en algunos lugares, el pino carrasco. Sin embargo, dependiendo del clima y de los suelos, estas especies daban paso a otras como, por ejemplo, las sabinas o, en las zonas más áridas, a formaciones abiertas de especies herbáceas o matorral.
En las zonas de montaña aparece una vegetación adaptada al frío, así como a las duras condiciones ambientales que las caracterizan. En este caso la vegetación estaba dominada por pinares, abetales o, en las zonas más altas, plantas de pequeño porte formando grandes extensiones de praderas naturales.
Canarias, que pertenece a la región Macaronésica, presenta una extraordinaria diversidad de ambientes dependiendo de la altitud, de la orientación, de las condiciones climáticas, del suelo, y de la localización de cada isla. En las de mayor altitud se puede observar una secuencia, desde la costa hacia la cumbre, que va desde las comunidades vegetales adaptadas a condiciones subdesérticas, en las zonas más áridas; pasando por bosques perennifolios dominados por laureles en las zonas más húmedas; hasta llegar a los pinares e incluso a la vegetación de alta montaña.

TOMADO DE
http://www.ign.es/espmap/mapas_bio_bach/Bio_Mapa_03.htm